viernes, diciembre 04, 2009

:de La Habana:

el motivo que me llevó tan lejos será mejor no nombrarlo. carece de belleza. es más, está repleto de recortes tristes. sin embargo, después de pisar de nuevo La Habana me invade una sensación de tranquilidad desconocida en los últimos tiempos. no negaré, tampoco, que la vuelta a Barcelona aún puede ser convulsa y puede desmontarse tanta poesía en un segundo. pero si muy lejos de aquí alguien es capaz de recordarte que lo más importante es vibrar, lo mejor será hacerle caso y mirar de aprovechar cada recurso que hallamos en este mundo para practicarlo. pasa también que los eclipses de alegría están ahí y no puedes evitarlos. tal vez no se deban evitar. simplemente vivir y conseguir mirar los cuadros de la pared con más emoción que tristeza. porqué antes no estaban y ahora sí. y bueno, si están ahí será porqué deben estar. pasa también que las músicas deben ir fluyendo de nuevo y pisar locales donde antes me moría por bailar. poco a poco dicen las sabias. y yo les hago caso. y miramos los cayos y sus puestas de sol. y me cogen de la mano y si se envídrian los ojos que se envídrien, que ya se deshará. y que el encanto se desgrane lentamente, con la suavidad de ese mar y del sol del caribe.

sábado, septiembre 12, 2009

:de re-inicios:


Hay momentos en qué todo termina y de alguna manera vuelves a empezar. Momentos de crisis. Me dijo un sabio una vez que para que nazca una estrella antes tiene que producirse el caos. Igual por eso este verano tan convulso. Igual por eso caen canciones como gotas de agua en las primeras lluvias de otoño. Igual por eso los paraísos son otros y los personajes que te traman historias también se modifican. La cuestión al final siempre es la misma, no traicionar el papel que llevas tanto tiempo tejiendo, no dejarte perder, no salvarte, tan sólo ir aprendiendo de todo y que la calma y el jaleo vayan impregnando el mundo entero. Sabiendo que sin soledad no se puede valorar la compañía.

jueves, julio 02, 2009

:de números y soledades:


Los números primos sólo son exactamente divisibles por 1 y por sí mismos. Ocupan su sitio en la infinita serie de los números naturales y están, como todos los demás, emparedados entre otros dos números, aunque ellos más separados entre sí. Son números solitarios, sospechosos, y por eso encantaban a Mattia, que unas veces pensaba que en esa serie figuraban por error, como perlas ensartadas en un collar, y otras veces que también ellos querrían ser como los demás, números normales y corrientes, y que por alguna razón no podían. Esto último lo pensaba sobre todo por la noche, en ese estado previo al sueño en que la mente produce mil imágenes caóticas y es demasiado débil para engañarse a sí misma.


La soledad de los números primos. Paolo Giordano.

martes, marzo 17, 2009

:new york, new york:

¿Por qué la vida merece ser vivida? Bueno, supongo que hay cosas que hacen que la vida merezca la pena vivirse. Por ejemplo, Groucho Marx y Willie Says; y el segundo movimiento de la Sinfonía Júpiter; y la grabación de Potatohead blues por Louis Armstrong; y las películas suecas; y La educación sentimental de Flaubert; y Marlon Brando, Frank Sinatra, las fabulosas manzanas y peras de Cézanne, los cangrejos de Sam Wo, y el rostro de Tracy...

martes, febrero 24, 2009

Hubo un tiempo en qué vivíamos cerca de la casa de Goytisolo. A veces íbamos hasta ahí, caminando por medio de la calzada, sólo para mirar hacia arriba y ver su balcón. Otro juego que teníamos era, una vez en su puerta, intentar averiguar cuál era su rincón favorito de toda la calle. Entonces L. decía que todos nosotros somos un poco como él era y por eso ahora, que me había olvidado de esta afirmación, puede robarle versos y se me pasa por alto. Es como lo de su tío, que es un genio de la literatura y todo eso. Lo que más me gusta de su tío es que el día que le conozca, no nos pondremos serios, y lo primero que hará –sin siquiera preguntar- será servirme un gintonic. Entonces yo le sacaré lo de A veces un pitillo, a veces un ratón. Que menudo verso sin sentido y lleno a la vez de cosas que se escapan de esas ocho palabras. Todo esto no viene al caso, soy consciente. Pasa que esta tarde el sol entra por la ventana, como si fuera primavera, pero ya se sabe, que en los cambios de estación a mi me da por entristecerme, porqué se está muriendo algo. En este caso, aunque sea de mentira, parece que se muera el invierno y aunque me cae excepcionalmente mejor la primavera, me ha dado por pensar en muertos y por eso he releído a Goytisolo.

miércoles, enero 28, 2009

:música que fa olor a estiu:


Quina sort tenim de viure a una ciutat on neix música que fa olor a estiu. Música que porta tirants i xancles. Música que es belluga en moto i ens recorda com ens agrada que obrin les terrasses i passar-nos nits i nits tirats a la fresca.


http://www.myspace.com/gatmanel


Gràcies xatus.



domingo, diciembre 21, 2008

:my blueberry nights:

La història comença amb la seva veu inconfusible de fons i el Jude Law impressionant darrera la barra. Al cap d’una estona i algunes notes més, ell explica que ella era una russa a la qual li agradava col·leccionar claus i postes de sol. En aquest punt, ja et sembla massa bonic que existeixi algú que es dedica a col·leccionar les escenes en què el sol se’n va a dormir i somrius. Només amplies més encara el somriure, quan t’adones que la russa és la Chan Marshall. Llavors ho comprens tot.

http://es.youtube.com/watch?v=4cCupTpjjfo